viernes, 16 de septiembre de 2011

Tren solidario a Jacobacci

Finalmente, más o menos entendí como viene la mano de la nueva interfaz del blog y logré subir las fotos.

En esta entrada les quiero comentar un poco del viaje a Ingeniero Jacobacci que hicimos en el Tren Solidario, hace ya más de un mes, para llevar ayuda por los inconvenientes que vienen afrontando por las cenizas volcánicas.
¿Qué más agregar que por un rato me sentí en el Lagos del Sur? El recorrido comenzó en Constitución y hasta la ciudad rionegrina no parábamos. Salimos con la GT 22 9048 de Ferrosur, dos coches primera y un turista de Ferrobaires. Era jueves. En Olavarría, cambiamos figurita con Ferroexpreso Pampeano, que nos asignó la 6613 hasta Bahía Blanca. En este tramo, llegamos a alcanzar los 117 km por hora, medido por un GPS de un amigo.
Cerca de las 12 de la noche, cambiamos de formación en Bahía: nos esperaba la 9070 con coche comedor, tres pullman y coche cine, todos del Tren Patagónico, luciendo su esquema nuevo. Acoplamos el turista, donde iban las donaciones para Jacobacci. La mañana nos encontró cerca de Stroeder y a las 11.30 llegamos a Carmen de Patagones. La locomotora invirtió marcha y de ahí, derecho al puente ferrocarretero que pasa por encima al Río Negro.
Dos puntos a destacar: la vía desde Bahía a Patagones estaba circulable hasta Stroeder, debido a que el polvo producto de la sequía había tapado las vías de ahí en adelante. Tren Patagónico se ocupó de destaparlas, tarea que Ferrobaires no había hecho en un año y medio de inutilización de ese tramo. Simplemente, canceló el tren desde Constitución a Patagones, haciéndolo circular sólo hasta Stroeder . Y el terraplén por donde circulaba el tren desde Patagones a Viedma, había tenido problemas por deslizamientos  de tierra por las lluvias hacía ya tiempo y también fue reparado oportunamente.
Ahora sí, cruzamos el puente y llegamos a Viedma. después de pasear 6 horas por la ciudad, partimos acoplados al tren que sale los viernes hacia Bariloche a las 18.
Si sumamos los coches que pertenecían al tren solidario, más los que formaban parte del tren regular, las bandejas automovileras, el coche discoteca, más media docena de vagones cerrados con las donaciones y mercaderías que lleva el tren siempre, sumaban 26 coches, sin contar la Alco RSD 35 que iba apagada y las GT 22 9070 y 9086 que traccionaban en conjunto. Un espectáculo impagable para nosotros, que nos gustan un poquito los trenes.
El viaje a Jacobacci terminó cerca de las 8 de la mañana del sábado. A las 10 estábamos en la estación de nuevo para viajar en la Trochita hasta Ojos de agua, un pequeño paraje perdido en la montaña, que es la primer detención de este servicio desde Jacobacci.
Sin extenderme más, el viaje a la vuelta fue igual de interesante, salvo que volvimos solos y no acoplados al Patagónico que volvía de Bariloche, porque al ser ese un fin de semana largo, no volvía a Viedma el domingo, sino el lunes.
Espero disfruten las fotos.
Un abrazo!



En Constitución, antes de partir.

La G 22 7902 apagada en los paragolpes del andén 13.

Una Braian y una GT, en Cañuelas.

Cabina de Cañuelas.

Un depósito abandonado en el empalme.

Una trampa al sur del empalme.

Cruzada con la 9049 con un pedrero.

Vía nueva en Monte.

Viejos carteles en Las Flores.

La 9012, apagada y acoplada a un carguero.

Otra cruzada.

La 9070, invirtiendo marcha en Patagones.

Subiendo el terraplén hacia el Ferrocarretero.

Vista desde el Ferrocarretero

La 9086 maniobra para armar el tren de las 18.


Los restos de la 9041 en San Antonio Oeste.

La Trochita, antes de salir.



La Trochita en Ojos de Agua.

La 9086 maniobra unos cerrados en la tarde de Jacobacci.

Una vaporera expuesta en una plaza de Jacobacci.

Un coche de madera parte de un tren de auxilio.

Herramientas y demás, cubiertos por las cenizas dentro del galpón de locomotoras.

La grúa que tienen dentro del taller.

Recién llegados a Viedma, a la vuelta.

El sol se pone en la entrada a Bahía Blanca, en el regreso.


Hay videos, que iré subiendo en los próximos días.

Gracias por pasarse por este desvío.

jueves, 21 de julio de 2011

¿Sube o no sube?

* Opinión

Cuando la presidente Cristina Fernández de Kirchner anuncio en febrero de 2009 que “se acababa la timba de las monedas”, puso en marcha un ambicioso proyecto: eliminar el uso de las monedas y billetes de manera directa de los trasportes públicos, para dar respuesta la creciente demanda de los metales y del papel moneda de baja denominación, muy de moda en aquellos días.

Sin embargo, demoras no tardaron el llegar: se prometió un plazo de tres meses para instalar en ómnibus y trenes dicho sistema, con sus correspondientes aparatos, tarea que hasta al día de hoy no ha concluido. El proyecto del Sistema Único de Boleto Electrónico (SUBE) es más importante de lo que aparenta: se trata de integrar la compra de pasajes de los diversos medios de transporte público a través de una tarjeta magnética, que sólo requiere ser recargada cada vez que el dinero disponible en ella se agota. Se evitan así las interminables colas en las ventanillas, se pasa de un sistema de transporte a otro con sólo apoyar la tarjeta en un lector y además, se facilita la circulación de dinero justo, sin fraccionar el peso en pequeñas cantidades para dar vuelto a un boleto de $1.85 que se abonó con un billete de $2, por poner un ejemplo.

A dos años de aquel anuncio recién se empieza a masivisar el uso del SUBE entre los usuarios, aunque pareciera que todavía hará falta más tiempo para que se extienda el uso de manera uniforme y productiva. Por caso, ya hay colectivos que tienen el SUBE instalado, pero tienen una faja en él desde el primer día que dice “No funciona”, como si la “timba” de la monedas siguiera su curso. Principalmente lo observé en líneas que van desde la ciudad de Buenos Aires al interior y las del interior. Otra cosa que estimo genera dificultades es que en el Conurbano, al menos hacia el sur, no hay suficientes terminales de carga de las tarjetas, cuyo listado pueden consultar en http://www.sube.gob.ar/CentrosDeCarga.aspx. Algunas empresas de colectivo habían instalado su propio sistema y tenían lugares donde se les podía poner más dinero, aunque ya están desapareciendo al calor del uso del SUBE.

Y si de trenes hablamos, por el momento sólo vi terminales que expenden boletos con SUBE en el Roca, en la estación Constitución, que no tiene terminales de recarga de las tarjetas en sus boleterías. Se debe descender hasta el subte y allí si se pueden recargar. En otro caso, los ferrocarriles operados por Trenes de Buenos Aires (TBA) todavía no tienen dispositivos SUBE en ninguna estación, lo que fue comentado vía Twitter por el vocero de la operadora ferroviario, Gustavo Gago. “Recién a fines de agosto se empiezan a instalar los dispositivos en las principales estaciones”, señaló en respuesta a la pregunta de una periodista. Raro en TBA este “atraso tecnológico”, siendo ellos los primeros en instalar expendedoras automáticas de boletos hace más de un lustro. Ferrovías ensaya un proyecto propio, la tarjeta “Lista!”, que según figura en su web, sólo se puede utilizar en tres estaciones de todo el ramal.

Esperemos que estas demoras finalmente redunden en un sistema bien distribuido, eficiente y que permita lograr una rápida conexión intermodal en beneficio de los usuarios.

lunes, 4 de julio de 2011

Celu y trenes

Cómo están ustedes? Espero que bien.
Cada tanto, tenemos un momentito de ocio y miramos las nubes, el piso, un paisaje o simplemente, los trenes. Y cada tanto, sacamos el celu del bolsillo y le tomamos fotos a ese momento de nada. Y cómo nada mejor tenía para hacer algunos días, les dejo algunas fotos que saqué con el celular en momentos que no estaba haciendo nada. Nada, de eso es este post.

En Avellaneda, un Toshiba y un diésel a La Plata, llegan casi juntos.

El tren a La Plata.

El desaparecido matutino a Mar del Plata, a su paso por Glew.

Un diésel en el viaducto de Sarandí.

Una triste postal: la GT 22 9074, que embistió a un camión cisterna en Lobos, se cobró la vida de los dos maquinistas y la del camionero. Los restos de la locomotora descansan ocultos en el fondo de los talleres de Escalada.

Burzaco, bajo lluvia.

Con la ALco RSD 39 nº 668 en La reja.

Los Toshiba del Sarmiento, en Moreno.

La GM GR 12 6632, pintada con los colores de TBA, arma frenos con unos coches portugueses Sorefame.



La estación de Domselaar, con la vista hacia Plaza Constitución

La GM GR 12 A 628 en una mañana lluviosa en La Plata.

Una formación Toshiba descansa bajo la lluvia en Alejandro Korn.

Una postal a la que ya le dijimos adión: el andén bajo de la estación Alejandro Korn.

El Bolívar, en blanco y negro por Temperley.

Un milagro: una ventana de un Toshiba con la persiana de chapa, las cuales fueron sacadas casi en su totalidad por "Metropolitano" y posteriormente fundidas como chatarra.

San Vicente, con lluvia.

La Patria, en el stand de la ADIF en los festejos del Bicentenario.

La curva de Avellaneda hacia Temperley, en blanco y negro desde el estribo.

Un Toshiba "duerme" la siesta en medio de la tormenta y de un corte de luz en Alejandro Korn.

El bebedero de agua de Domselaar.

La estación de Van Domselaar.

Con los pies en la puerta de la GM G 22 A 712, los saludo y les digo hasta un día de estos.