lunes, 29 de junio de 2009

Ya sos libre como el viento...

Gracias. Es lo unico que puedo decir. No puedo agregar nada mas a lo que ya he dicho. Su imagen se agigantó en nuestras mentes, mas ahora que ella partió.
Algo que me consuela en todo esto es saber que pudimos decirle a tiempo cuanto la queriamos y cuanto significaba para todos nosotros.
Nos quedan las clases compartidas, los consejos dados, las charlas en el recreo, el recuerdo de lo capaz que era de saber que algo nos pasaba, sin siquiera preguntar.
El sabado 27, a las 7 de la mañana, Viegas cerró sus ojos para siempre. Cumplió su paso por este mundo. Este mundo al que ella criticaba muchisimo, pero en el que vivia, educaba y amaba.
Es dificil tratar de entender que pasó. Por qué ella se fue. Si quisiera hallarle explicacion, tendria que creer que en realidad era una mala persona, que no queria a nadie, y que nadie la queria a ella. Pero no. No es asi. Me tengo que acostumbrar a que no todo tiene una explicacion. Su muerte es el mejor ejemplo.
Viegas nos mostraba los libros, mas alla de los libros. Mas alla de esa paginas numeradas. Recuerdo con que pasion nos explicabas las "complas a la muerte del padre" de Jorge Manrique. "Recuerde el alma dormida....chicos, la vida se pasa!!!", nos decia.


Viegas, te fuiste. Abriste tus alas del alma y salisteen busca del cielo celeste. Partiste a dar clases a otro lado. Te llevaste nuestro reconocimiento. Nos dejaste amor y sabiduria. Y hoy que mi corazón dolido esta, puedo decirte que harto consuelo me deja tu memoria....


GRACIAS ETERNAS PROFE!!!!! HASTA PRONTO!!!!

1 comentario:

  1. Realmente nos afecto muchisimo la ida de Susana tanto a mi como a mi esposa, dos ex alumnos. En lo personal coincido con lo que decis de como nos mostraba los libros y la literatura pero mas alla de eso la calidad de persona y madre que fue. me toco vivir junto a ella como alumno la etapa de su vida cuando formaba su familia, y aun recuerdo como nos emocionamos con la llegada de su primer hija Malem. A la familia, mandarles un gran abrazo, y a vos querida Susana, hasta luego!

    Mariano.

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