lunes, 30 de noviembre de 2009

FESTIVAL FERROVIARIO EN SAN VICENTE

Te invitamos a pasar un día en familia y revivir juntos parte de la historia ferroviaria de nuestro país!



_Exposición de objetos ferroviarios

_Maqueta de ferromodelismo

_Proyección de videos

_Paseos en zorras


Te esperamos el domingo 6 de diciembre desde las 11 hasta las 18 en la estación de trenes de San Vicente, Avenida Sarmiento al 1000, San Vicente.

Entrada libre y gratuita.

Se suspende por lluvia.

martes, 3 de noviembre de 2009

Novedades en el Roca

De cara a la electrificación de la vía ascendente entre Glew y Alejandro Korn, se ve trabajando desde hace dos semanas la máquina amarilla para electrificación, cuyo nombre me es esquivo. Se están colocando parte de la estructura metálica que va a sostener la catenaria. Hoy estaban en cercanías de la estación de Guernica, a unos 2 km. Si de postes hablamos, se colocaron para el cableado más de una decena pasando el paso a nivel de la calle Rosas en Alejandro Korn, presumo,para utilizar esa zona como cola de maniobras
Las cuadrillas están trabajando fuertemente en la descendente, en el alineado y perfilado vías, cambio de algunos de los durmientes más dañados y reponiendo tornillos y ajustando las eclisas flojas.
Lamentablemente, varios bloques de los muros que se colocaron hace escasos meses, fueron destruidos por la gente de la zona, especialmente en las cercanías de la estación de Guernica. La gente de LGR los está reparando de a poco.


Saludos!

martes, 20 de octubre de 2009

Solidario a Trenque Lauquen: crónica más fotos.

Luego de varios arreglos y contratiempos, les dejo una cronica del viaje a Trenque Lauquen y la primera parte de las fotos del viaje.


Los fantasmas del “Tatán tatán ¡pum!”

Son las 19.30 de la tarde del viernes 11 de septiembre, en la estación de trenes Once. Estoy parado en la mitad de la estación, espero a Gonzalo, un amigo de mi familia, y la mamá. A mis pies , el suelo tiembla. Debajo pasa la linea A de subtes y termina la H. La gente, va y viene a las corridas, temerosa de perder su tren. Odiado o amado, según el estado del servicio.
Un grupo de personas está concentrada en las puertas del anden 10. Tienen cajas y bolsos. Evidentemente se van de viaje. ¿Se irán a Bragado? Un poco imposible, porque el tren a esa localidad se despacho a horario a las 18.35. ¿Esperan el de mañana? Improbable.
Estos pasajeros esperan el 23 “Tren Solidario” a Trenque Lauquen. Este proyecto desde el año 2001 lleva a pueblos donde ya no pasa el tren, alimentos no perecederos y un claro mensaje: queremos que vuelva el tren. El primero de estos trenes se corrió en plena crisis de aquel turbulento año. “Golpeamos las puertas de las empresas ferroviarias, contándoles la idea del solidario. Nos dijeron que si, medio entre dientes, confiados en que ese iba a ser el único, ya que creían que nadie nos iba a dar bola”. Así recuerda Walter Rojas, uno de los organizadores de esta iniciativa, como comenzó todo. Dice 23 y parece no creérselo. 23 viajes, 23 aventuras, miles de historias y un par de servicios que se restablecieron a causa del “soli”: Junín y Pehuajó, según cuenta.
Conocí este tren a afines del año pasado, gracias a Adolfo, un ferroviario retirado. El verdadero “ferruca” no se jubila. Y él no lo hizo, al menos en el sentimiento. La burocracia no entiende de pasiones. Mi primer viaje fue en diciembre a Mendoza. Me acompañaba mi abuela. Llevamos los 16 kilos de alimentos que nos correspondían para donar, más las valijas y a “María Elena”, mi mochila roja, compañera de viajes y estudio. Pero iba también con un par de prejuicios. Era nuevo en el tren y tenía miedo que nos miraran como sapos de otro pozo, que no nos aceptaran. Si bien todos estábamos allí por un gusto en común, me corría una rara sensación por la espalda. El viaje me demostró lo contrario. Era un tren de gente dispuesta a recibir con los brazo abiertos a quien quiera subirse con ellos a esta pasión, a esta causa. A este sueño.
Son las 22. Walter empuña un mini megáfono, con el que les dice a las 240 personas que iban a viajar, que ya se empezaría a subir al tren. Y que lo harían de acuerdo al número de boleto. Mi abuela tenía el cinco y yo el seis. Ya acomodados en orden, vimos como una luz ganaba la punta del anden, hasta quedar estacionada y dibujada la formación que nos trasladaría. Walter empieza pasar lista y nos invita a subir a los camellos. Viajábamos hacia el oeste de la provincia, pero no íbamos a llegar a destino a lomo de esos animales tan característicos del desierto. Los camellos son unos coches motores Fiat, que fueron traídos de España hace unos 3 años, junto material ferroviario de Portugal. Esta tripla, usualmente, está asignada a servicios diferenciales dentro de la linea, pero hoy viajaría más kilómetros por la ascendente. ¿Porqué se llaman camellos? Por 2 jorobas que tiene arriba de cada coche, que son los climatizadores de ambiente.
Nos sentamos en el interior del coche motor 505, muy cómodo por cierto. En total eran 3 coches, 2 de los cuales eran motores y uno en el centro, remolcado. Cada uno estaba dividido en dos compartimientos, con lugar para unas 40 personas. En medio de cada uno de estos espacios, estaban los estribos. Teníamos 2 coches motores, el 505 y el 506, que apuntaban uno para el oeste y uno para el este. El primero comandaría el viaje de ida y el otro, lo haría a la vuelta.
Despedimos en la plataforma a los que se quedaban, que habían ido a desearnos buen viaje. 5 minutos antes de las 23, el director del proyecto Sergio Rojas, grita “Vamoooooos” y el camello dá un bocinazo. Me subo, pero me quedo en el estribo, estribeando. Practica indebida si las hay, pero quería agitar la bandera en señal de que el solidario se lanzaba a una nueva conquista. Estaban conmigo Gonzalo y Ana, hija de la familia Bosco, vecinos de mi San Vicente. Confieso que el estribo te seduce a quedarte con él, a contemplar como se van las estaciones, las personas, los paisajes. Sabiendo que la puerta se cerraría sola, nos descuidamos y ella se abalanzó sobre nosotros, dejando mi mano con la bandera afuera, la cual pude entrar por entre medio de un pequeño espacio entre la puerta y el marco. Nos acercamos al compartimento para tomar asiento y dar paso a los que, durante los próximos kilómetros, sería las estrellas indiscutidas del viaje: los sándwiches de milanesa, de jamón y queso, las tartas, y demás comestibles, que emergieron de las bolsas a una velocidad directamente proporcional al hambre que teníamos.
Antes de entrar a la vía principal, corría a la par nuestro un tren de pasajeros. Desde allí, las personas nos miraban. Los saludábamos alegremente y ellos respondían apenas con un tibio saludo. Les hago seña para que miren la remera que tenia puesta con la leyenda “Ferrocarriles Argentinos”. Una chica sonríe y levanta el dedo pulgar en señal de aprobación. Nos detenemos, pero el local sigue su marcha. Esperamos nuestro turno de vía principal unos 5 minutos. Partimos.
Luego de 2 horas de viaje llegamos a Mercedes, donde el tren debía pedir AUV (Autorización de uso de vía) y cargar agua. Pasaba que uno de los motores del camello tenía una falla y necesitaba agua constantemente. Una falla puede no decir nada, pero para todos ahí era una patada en el estómago. Íbamos con un fin bueno, ilusionados y alegres de ir en tren. ¡Tan cómodos los asientos, te hacían olvidar de que estabas viajando en un tren de acá! Pero la falla en el motor nos recordaba: estamos en Argentina y estamos viajando en material de descarte europeo. En fin. Ya habíamos hecho parte de los 443, 795 kilómetros que nos separaban del destino final. Bocinazo del tren, que acarrea a todos al interior de los coches nuevamente.
Ya nos adentramos en los dominios de Ferroexpreso Pampeano, Fepsa, uno de los prestadores de servicios ferroviarios de carga, que opera por la zona . En toda travesía, se esperan las cruzadas con trenes de carga para ver qué chica ( así les decimos a las locomotoras) arrastra qué cantidad de vagones. Pero hubo pocas. Uno durante el viaje de ida, otro que nos perdimos la mayoría, por estar dormidos en Trenque Lauquen, y uno que nos esperaba a la vuelta. Se consiguieron pocas fotos.
Guillermo Bosco está sentado en frente mio y lee un libro. Viajó 18 solidarios. Su esposa a su lado intenta dormir. Ana , quien antes estaba conmigo en el estribo, es la hija y mi compañera de asiento. Quiere dormirse y apoya su cabeza contra la ventana. Bosco me mira y me dice que sentía mucho calor, lo que indicaba que los calefactores funcionan, cosa que era buena, porque la noche se ponía cada durmiente más fría.
Guillermo y Adolfo, por quien supe del “Soli”, se conocen hace poco. Se hicieron amigos en estos trenes. Pero parece que se conocieran de siempre. El primero fue ferro aficionado toda la vida. Cada nuevo tren que se lleva adelante, lo viven juntos como si fuera el primero. Como si fueran chicos, que abren con ojos expectantes un regalo de Navidad.
El reloj que marca impaciente las 2.30. La mayoría cerró los ojos. Hago lo mismo. Me despierto a las 6 en Carlos Casares, donde un tren de pasajeros vacíos espera con su locomotora que liberemos la vía, para ir en sentido descendente. Me asomo al estribo y vuelvo a subir al compartimento. Preferí creer que ya salíamos a que, en realidad, me volví a mi asiento espantado por el intenso frío del amanecer, que aun no mostraba su cara. Vuelvo a cerrar los ojos.
Cuando los abro, el sol brillaba adentro del coche. Me desperecé y preparé el mate que me reclamaba la abuela. Una charla matinal, de trenes obviamente, acompañaba las galletitas dulces. En esta oportunidad el tema principal fue el informe de Canal 13 sobre los ferrocarriles. En resumidas cuentas, se podría sintetizar todo que se dijo ahí en una frase: el informe fue un ataque obsceno, que tenía imágenes falsas y viejas, en las que no se ve el trabajo que se hizo y que se está haciendo para recuperar el despojo que sufrieron las lineas urbanas y el ferrocarril en sí.
Vemos de repente pasar una casa. Otra. Un par más. Estamos llegando a Pehuajó. Son las 7.
Algo me resultó curioso del plan de viaje: salíamos el día once a las once de la noche, de la estación Once e íbamos a tardar once horas.
Una vez que el camello se hidrató, seguimos viaje.
Me voy a el estribo. Con la puerta cerrada, se me pierde la vista en el horizonte. De un lado, veo plantaciones de vaya a saber que yuyo. Voy escuchando música. Un hitaso: el Tatán tatán. Lo acompaña una nueva versión: Tatán tatán ¡pum!. El primero, es el ruido que hace el tren al pasar por una unión de vías floja, por falta de mantenimiento. El segundo, es por pegar en esas uniones con todo el peso del camello, que venía sobrecargado por las donaciones. Tatán tatán es al tren lo que “Ladran, Sancho” al Quijote. Cambio de vista. De este otro lado, las señales inequívocas de una sequía que todavía se siente. Tatán tatán. Vacas muertas. Tatán tatán ¡pum!. Grandes extensiones de tierra que supieron ser lagunas por las inundaciones de hace unos años. Tatán tatán. Corren liebres enormes alejándose del tren, a las que imagino rodeadas de papas al horno. Tatán tatán ¡pum! Vuelvo a mi asiento. Tatán tatán. Tatán tatán ¡pum! Tatán tatán! Tatán tatán ¡pum!
Para nuestra sorpresa, nos dicen que vamos a parar en el pueblito de Beruti a dejar unas donaciones. Estábamos a una hora de nuestro destino cuando llegamos. Una pequeña estaciona nos esperaba, con un par de personas, que representaban a los comedores y escuelas que recibirían la mercadería. Una vez entregada, un aplauso final. Y el camello vuelve a llamar a sus pasajeros.
Un palo al costado de la vía sostenía un cartel que acusaba “433”. Faltaban 10 kilómetros para llegar, los cuales no podíamos hacer a una velocidad mayor a 40 km/h, debido al estado de las vías. Las charlas ahora estaban puestas en la expectativa por llegar. De alguna manera, esperábamos no repetir lo sucedido en Mendoza, donde sólo un centenar de personas se acercaron. ¿Porqué en una ciudad que había sido uno de los nudos ferroviarios más importantes del país, a quien el tren le fue arrebatado vilmente, nos esperó con tan poca gente? Sencillo: el intendente quiere hacer negocios inmobiliarios con la vieja estación . Quiere hacer desaparecer los talleres de América Latina Logística para construir edificios. Pero la emoción de quienes si esperaban el tren en los vestigios de la estación, bastó para darnos cuenta de que no hay metas imposibles, si hay gente decidida a alcanzarlas: un tren de pasajeros había vuelto a la ciudad cordillerana después de 14 años. Si bien el servicio no se restableció en este destino, un paso importante se dio.
Pero esta vez parecía ser diferente. El intendente se había puesto a la cabeza de la organización para la llegada del solidario.
Faltando solo unos dos km, ya habiendo descubierto hace rato que tenían una palanquita que las abría, abrimos las puertas, para estribear. Asomo la cabeza, con el pabellón nacional en mi mano. No diviso aún la estación, pero la imagino con mucha gente. Vienen unas ramas, corro la cabeza. La vuelvo a asomar y me encuentro con la estación. Había tan solo 50 personas. Y el intendente no había llegado.
¿De dónde son?, me pregunta una anciana, que me cuenta que vio partir el último tren, hace casi 10 años ya. Me dice que es lindo que hayamos ido, y se pierde entre la poca gente que había. Algunos de los pasajeros del “Soli” se van a sus hoteles. Me quedo para el acto y para ayudar a bajar los alimentos.
Llega el intendente. Himno nacional. Se le cede la palabra al director de la revista “Rieles”, que invita a pensar en la importancia del tren y de haber podido concretar 23 “Solidarios”. Aplausos. Habla el jefe comunal. Me contaron que fue reelecto, cosa que no podía comprender al escucharlo hablar: una sucesión de eses mal o no dichas, ideas que no terminaban de cerrar y una impresión: quería irse rápido. Poco nos importó. En definitiva fuimos por el tren, no por él. Luego, empezamos a descargar las donaciones, que ponen de alguna manera, un punto final a la primera parte del viaje.
Me fui al hotel, pero no abundare en detalles de la ciudad ni en anécdotas, como la que me pasó de perder mi punto de referencia en el pueblo y haber caminado erradamente por mas de 2 horas, en busca de la estación, que encontré ya entrada la noche. Pero creo que una imagen deja en claro el tipo de ciudad que es: los chicos dejan en las veredas de sus casas sus bicicletas y se van adentro a jugar.
Al día siguiente, partíamos de regreso con un sabor amargo: le robaron una riñonera a una de las pasajeras. El personal encargado de la formación, un flaco buena onda con buzo de Trenes de Buenos Aires, nos informó que en Pehuajó nos iba a esperar la policía, si es que no aparecía lo robado. Una Manuelita armada hasta los dientes, más parecida a una de las Tortugas Ninja, se me cruzó por la cabeza. Unos kilómetros antes de llegar, se supo que unos chicos de Trenque Lauquen subieron al tren y antes de la partida, se llevaron la riñonera, de la que se recuperaron un par de documentos.
Paramos en Carlos Casares, ya que hacia unos minutos se había despachado el tren a Once. Teníamos que esperar que se libere la vía. Emprendimos la marcha de nuevo y fui a la locomotora que estaba siendo inutilizada. Converse con un hombre de San José de la Esquina, en Santa Fe, miembro del staff. Me adelantó que tal vez, el próximo viaje sea a sus pagos.
Me senté en el lugar del conductor. Miraba como se alejaban las vías. Vi al sol ponerse. Nos escuché pasar por decenas de pasos a nivel. La oscuridad se fue adueñando del paisaje.
Después de Bragado, está Mechita, donde Ferrobaires, en teoría, repara locomotoras de su parque. Digo así, porque sabidas son las tretas que el gobierno provincial les permite a los directivos de dicha operadora. Tales son, que a Mechita y otros talleres de la empresa, a los que escuché apodados como “Los cementerios”, por la gran cantidad de material que se remite allí y jamás regresa. “Crotobaires”, “Ferrobardo” y “Ladribaires” son algunos de los apodos que, cariñosamente, tiene esta prestadora en el ambiente, sumado a “Kilombo 4”, playa de alistamiento entre Gerli y Avellaneda, cuyo nombre original es “Kilómetro 4”. Pero son los trenes que tenemos, y hay que defenderlos. A los trenes, bien dije.
Bragado, Mechita y Mecha. Ese es el orden en que íbamos a pasar esas estaciones. Una vez que dejamos atrás la diminutiva, nos internamos en un túnel de ramas, sacado de cualquier película de terror. De repente, aparece a uno de los lados Mecha. Rodeada de estos matorrales, estaba sin una luz, propio de una estación fantasma. Se me dibujó una persona que esperaba el tren y al ver que este no se detiene, lo corre hasta que finaliza el andén. Una imagen, donde quien aguarda el tren es la Argentina, que espera a oscuras una luz en el horizonte que le diga que esta vez va en serio, que los trenes volverán a unir al país. A veces, las luces que se ven en el horizonte es el de las grandes ciudades, una simple fantasía que jamás se concretará en una formación. Y cuando finalmente esa luz es real y el tren aparece, este sigue de largo, la oportunidad se va. El sistema ferroviario la ilusiona, pero la deja en el andén. Y en el medio nosotros. Los pasajeros del “Solidario”, que amamos al tren y queremos que vuelva a rodar como antes. Somos fantasmas. Sólo eso. Un grito ahogado que pocos escuchan.
Quisiéramos decir que llegamos en tren a un lugar donde hace mucho no llega, pero en un viaje inaugural. Ojalá no se tuvieran que hacer más “Solidarios”, y que queden como un hermoso recuerdo de la pelea de cientos de personas hicieron en nombre de la memoria y las injusticias. Pero sino, que sigan los “Solidarios”. Hasta ese entonces, tatán tatán ¡pum!





Ahora...que empiezen las fotos!




Parte de la troupé: la abu, Margarita y Gonzo y más atras, los Bosco.






Primera toma del "Camello".






Instantes antes de empezar a cenar. La sra. Bosco, Ana, Guillermo y yo.






Primer parada: Mercedes.






"Saludos a mi familia", comentó el muchacho del brazo en alto. Andén de Mercedes Sarmiento.





Llegada. De izq a derecha: Ezequiel ( no se como salió ahi), Adolfo, quiene sto escribe y la abu.






"Je je", se me escuchó decir. Cabina inutilizada a la vuelta del "Camello".







Dejamos atras 9 de Julio.





Fallida toma a una GR de FEPSA.






Bragado.







La última...por ahora.



Un abrazo!

lunes, 28 de septiembre de 2009

Un par de videitos

Antes de subir la cronica del viaje a Trenque Lauque, que bastante larga me quedó, le dejo un par de video que capture con mi celu.

Espero les gusten!

Un abrazo!

El matutino a mar del Plata pasando por Glew

video

El rapido pasando por Banfield

video

El nocturno a Mar del Plata pasando por Korn con la Alsthom

video

miércoles, 9 de septiembre de 2009

Por las vias: de Belgrano a Chas: el turbante, el cementerio y la eclisa.

Aproveche que fuimos con los chicos a Belgrano, y busque la estación que le seguía para recorrer un poco las vías.
El día anterior visité a Adolfo que me mostró un cuadro donde figuraba la próxima estación de Belgrano: Chas. Entusiasta de mi, que no me importó que estuviera a 14 kilómetros, los cuales planifique hacerlos caminando. Una vez que les comenté a mis amigos lo que iba a hacer, recibí miradas que expresaban cierta preocupación por mi estado mental.
Salí el sábado al as 12.40 del camping, en vistas de que el prometido guiso no se hacia, en gran parte porque no habían podido hacer brasas todavía. Venían conmigo mi infaltable mochila roja, el termo de 1 litro lleno de agua y en mi riñonera, la billetera y la cámara digital.
En el cruce de la vía con una calle principal que desemboca justo en el camping, empecé el recorrido. Le saque fotos a los clavos de la vía, que exhibían orgullosos la sigla “FCS” ( Ferrocarril del Sud). Así llegue a la estación de Belgrano. Luego de un amplia sesión de fotos, continué caminado por las vías y fotografiando cambios de piso, señales y demás elementos de vía.
Cruce una ruta ( perdón la impresición, pero no me detuve a buscar cual era) y continué.
Habré hecho unos 6 kilómetros. Ya para esto tenia un turbante en la cabeza por el insistente sol, el cual las nubes se negaba a cubrir aunque sea un poco. De repente, los matorrales desdibujaron la vía. No eran altos, eran esas platas rastreras que se posan sobre las cosas. Y justo estaba en el frente del cementerio. Así que decidí dar una vuelta. Diré de el solamente que susurraba paz al oído. Susurro que se deslizaba entre las casuarinas y los imponentes panteones. Salí.
Hable con una señora para que me dijera si estaba lejos Chas. Me dijo que no. Retomé la marcha. No quería pensar en cuanto faltaba, simplemente me propuse seguir la vía.
De repente, una F100 se detuvo y 2 tipos se ofrecieron a llevarme hasta una curva, a 2 kilómetros de Chas. Me subí a la caja descubierta y me dijeron que al final, llegaban hasta la estación del pueblito.
En menos de 10 minutos llegamos y, luego de agradecer la gauchada, entre a la estación.
En la plataforma, intente contemplar el poblado. Una casa abandonada, la iglesia justo enfrente y 2 casas, una a cada lado de la estación. Nada más. La estación estaba muy bien mantenida, ya que es la dependencia policial. Y aún se conserva en pie el galponcito para las encomiendas. Ademas, están allí las palancas de cambio, con sus chapas que indicaban el numero de cambio originales.
Saqué un par de instantáneas y empece a caminar hasta donde estaba el desvío a Ayacucho. En el camino levante un par de clavos y de fierros. La playa era de unas 4 vías al menos, tapadas ya por un césped verde. Camine hasta el desvío antes mencionado y descubrí que estaba cercado dentro de los limites de un campo. Y que el único rastro que se podía ver del paso del tren, era el terraplén. Mas adelante sobre la vía principal, había una torre con 2 brazos. A pesar del insistente viento, me arriesgue a subir. No era un paisaje demasiado llamativo, pero transmitía una paz indescriptible. Un par de fotos mas.
Volví al anden y le pedí a uno de los que vivían ahí, que me carguen el termo con agua.
Un poco resignado, el hombre me contaba como vivían. “Chas está re muerto”, me dijo, relacionado esta muerte con la ausencia del tren. Y me contó un poco más sobre el lugar. Le conté que había visto tirada una eclisa cerca de la plataforma y le pedí y si no me la podía llevar. Me dijo que no había problema. Me cargue la eclisa al hombro, lo saludé y emprendí la vuelta.
El camino real corría a la par de la vía. La sequía no la note en el campo, sino en los más de 5 centímetros de polvo que había en la calle. Atrás de mi, quedaban tres huellas: mis dos zapatillas y la marca de la eclisa que arrastraba, que acusaba cerca de 6 kilos, sino más.
La inmensa calle de tierra, que tenia unos 15 metros de ancho al menos, costeaba primero del lado derecho a al vía y luego de un cruce, lo hacia a la izquierda. Iba por el primero de estos lados y me faltaban unos 4 kilómetros para llegar al cruce aún. Decidí parar a tomar agua a la sombra de un árbol lleno de espinas. Vi en uno de los postes ferroviarios del cableado que estaba en el kilómetro 155. Me paré en la mitad de la vía para observarla. Bastante derecha se veía. Los durmientes apenas se dibujaban, debajo de una capa de conchilla. Me puse el turbante de nuevo y seguí caminando.
Puse la eclisa en las correas de la mochila en la parte de atrás. Ahora, junto con los clavos y demás, sumaban unos 10 kilos en mi espalda.
Mi caminar se hacia lento por la gran cantidad de tierra hecha polvo. Pensaba en hacer dedo, pero como sucede, los esporádicos y casi nulos coches que pasaban por ahí iban en la dirección opuesta a la mía.
Ya casi estaba llegando al cruce, cuando vi una Hilux que se acercaba. El tipo, un ingeniero agrónomo, se asombro de ver a un beduino por esos pagos. Me pregunto en seguida que era ese fierro que llevaba y le conté.
Finalmente, me llevó hasta la estación de Belgrano y desde allí, caminé hasta el camping, donde mis amigos me miraron y dibujaron en sus caras, una frase que pensaron cerca del mediodía, cuando les dije que me iba: “A vos te falla”.




Un clavo del FCS.



Entrada a Belgrano.



Una vista de los desvios a las playas.

Unos mixtos de madera y metal. Los de madera tienen quemaduras varias.

La tapa del boogie con una hermosa sigla : FCS.
Vista del nomenclador y del tanque de agua.



Una acotada mirada de la plataforma.





Un par de cambios.



Plataforma de Chas. Ahora es la dependencia policial.



Cartel y tanque de agua



Vista hacia el desvio a Ayacucho




Palancas de cambio en plataforma.




Detalle de la numeración.




Toma de Agua. O lo que queda.



La torre. Le faltaba un brazo.




Desde arriba de la torre.



Ese terraplen es lo que queda del desvio a Ayacucho. Fue levantado en el 78, según me contaron.



Un paso a nivel






El beduino.



Una mirada de la polvorienta calle



El fierro que sobresale a ambos lados es la eclisa.



Aca me senté a tomar agua.

jueves, 27 de agosto de 2009

tren historico en plaza

con motivo de filmarse una peli, cuatro coches y una locomotora del ferroclub de remedios de escalada estuvieron de visita por el anden 14 de plaza constitucion. sin más palabras, los dejo con el tren!!




una vista general


la locomotora, que ya es una star: participo en "7 años en el tibet" y en "Evita"


este coche lo cuida don adolfo escudero, un gran ferroviario



la última

martes, 25 de agosto de 2009

una imagen perfecta

Simplemente, les dejo una imagen con la que me identifico. Es del gran Quino.

Un abrazo!

jueves, 13 de agosto de 2009

Reformas en las vias a Alejandro Korn

Finalmente, luego de varias falsas alarmas, empezó hace un mes la electrificación de la via descendente del tramo A. Korn- Glew.
Las primeras obras fueron las perforaciones, donde ya se colocaron varios postes para la catenaria. La mayor parte de estos se encuentran desde la salida de la estacion de Korn hasta el cruce de "El rol", que distan entre si de unos 3 kilometros al menos.
Por otro lado, en la via asecendente, la electrificada, se estan haciendo trabajos de mantenimiento. Por lo que pude ver, se ajustaron algunas eclisas y se cambiaron tirafondos, pero en lo personal, no vi cambiar ningun durmiente ni siquiera vi trasladar alguno hasta la zona. Las primeras obras empezaron por el cruce enfrente del barrio privado "Vinelli". Desde ahi, se fueron dirigiendo hacia la estación de Korn, donde esta mañana ya se estaban realizando la remocion de los escombros ( posta, habia suciedad hasta el borde del riel) y de parte del relleno de balasto en el anden número 2, el que utilizan las formaciones electricas. Alli si se alistan nuevos durmientes. Y tambien se estaba trabajando en el cambio de via que está a escasos metros del cruce de la calle Uruguay.
Según pude saber, las obras de electrificacion estaran terminadas para el año que viene, presumiblemente para el mes de Julio.

Info: propia.

martes, 11 de agosto de 2009

La 908 entrando a Calzada

video

Venia en sentido descendente hacia Temperley

miércoles, 29 de julio de 2009

Un día como hoy




Hace 9 años, el doctor René Favaloro se pegaba un tiro en el corazón. Cansado de la desidia, de ser un vagabundo en su país, se quita la vida de la manera más significativa posible: se dispara en el órgano en el cual el desarrollo uno de los avances cientificos más importantes del siglo pasado: el by pass.


Proximo desvio no se olvida del legado de este gran argentino, que enaltecio al pais y al que lamentablemente se le debe muchisimo. Epero que no se olvide a este hombre de bien.


Les dejo una gran cancion, de Ataque 77, Western, que lo homenajea.


Qué esperás, producción descomunal?
Qué esperás, Hollywood no existe más
Qué esperás, Sudamerica es así
Qué esperás? Esto es pura realidad
Qué esperás? Solución en el final?
Superman nunca viene por acá
Qué esperás? Nuestro héroe es de verdad
Nacional, bien anónimo y mortal

Es la historia de cada día,
Siempre el mismo guión,
Trabas y burocracia, que frustración!
Lo de siempre, lo normal, todo gris….
Sin final feliz, en este film….
los buenos mueren....

Observa, no te pierdas el final!
Que fatal, paradoja singular!
Nunca más nuestro héroe volverá
Se marchó, por la puerta de atrás,
Decidió evitar la corrupción,
Decidió y ahí nomás se suicidó
Y pensar que fue maestro del by pass
Y murió, de un disparo al corazón ....

Es la historia de cada día,
Siempre el mismo guión,
Trabas y burocracia, que frustración!
Lo de siempre, lo normal, todo gris….
Sin final feliz, en este film…
los buenos mueren....

jueves, 16 de julio de 2009

De ayer y de hoy

Aca va un mix con de todo un poco. Mi favotita, no por lo que significa sino porque me costó conseguirla, es la última.



El solidario N° 22 pronto a partir con la GR 12 6629


La 6629 con el cartel del solidario



Una mesa giratoria perdida en los matorrales cecanos a la estacion Baradero


El puente peatonal de Baradero


La GT 22 922 en una fria tarde de mayo, recien pintadita en Escalda




Un mal recuerdo, pero admirable de que sobreviva: esta en el motor Toshiba 4057

lunes, 29 de junio de 2009

Ya sos libre como el viento...

Gracias. Es lo unico que puedo decir. No puedo agregar nada mas a lo que ya he dicho. Su imagen se agigantó en nuestras mentes, mas ahora que ella partió.
Algo que me consuela en todo esto es saber que pudimos decirle a tiempo cuanto la queriamos y cuanto significaba para todos nosotros.
Nos quedan las clases compartidas, los consejos dados, las charlas en el recreo, el recuerdo de lo capaz que era de saber que algo nos pasaba, sin siquiera preguntar.
El sabado 27, a las 7 de la mañana, Viegas cerró sus ojos para siempre. Cumplió su paso por este mundo. Este mundo al que ella criticaba muchisimo, pero en el que vivia, educaba y amaba.
Es dificil tratar de entender que pasó. Por qué ella se fue. Si quisiera hallarle explicacion, tendria que creer que en realidad era una mala persona, que no queria a nadie, y que nadie la queria a ella. Pero no. No es asi. Me tengo que acostumbrar a que no todo tiene una explicacion. Su muerte es el mejor ejemplo.
Viegas nos mostraba los libros, mas alla de los libros. Mas alla de esa paginas numeradas. Recuerdo con que pasion nos explicabas las "complas a la muerte del padre" de Jorge Manrique. "Recuerde el alma dormida....chicos, la vida se pasa!!!", nos decia.


Viegas, te fuiste. Abriste tus alas del alma y salisteen busca del cielo celeste. Partiste a dar clases a otro lado. Te llevaste nuestro reconocimiento. Nos dejaste amor y sabiduria. Y hoy que mi corazón dolido esta, puedo decirte que harto consuelo me deja tu memoria....


GRACIAS ETERNAS PROFE!!!!! HASTA PRONTO!!!!

miércoles, 17 de junio de 2009

¿QUE ACASO NO LO VEN?

hace una semanas viaje a capital a hacer un tramite. el viaje no es novedad, a lo sumo, porque era un dia que no cursaba. fui a llevar uno papeles, que no me demoró mas de 5 minutos.
tenia que ir hasta el microcentro, asique me tome la gloriosa linea A de subtes. salí a la boca que da al costado de la rosada. y al pasar por el frente de la casa de gobierno, me llamo la atencion un grupo de nenes del jardin de infantes que estaban sentados en el suelo. " a la una , a las dos, y a las tres", gritó la maestra. acto seguido los nenes empezaron a gritar " Cristinaaaaaaaa". ahi entendi que estaban llamando a la presidenta a ver si se asomaba por el balcón, cosa que no ocurrió. pero mas me llamó la atención que nadie, a excepcion mia, se detuvo a contemplar tan bella escena. " la presidenta no sale porque esta trabajando mucho", les decia la maestra a los infantes, a modo de consuelo. y me detuve a mirar a la gente que iba y venia en las cercanias: hombres de traje y corbata con la mirada baja y los celulares pegados al oido, mujeres chismorroteando, turistas hablando un dialecto incomprensible, en fin. pero no era esta la primera vez que observaba a la gente en la plaza de mayo.
cerca de fin de año del año pasado estabamos con mi amigo valla y gala tomando "stella artois", comiendo papas fritas y haciendo un laburo para el profe ibarra. de repente, las palomas delmedio de la plaza ( que estaban conspirando algo, yo lo sé), se echaron a volar en circulo. maravillados, aunque algo mareados, nos asombramso de tan lindo espectaculo. lo cierto es que la gente de buenos aires ni se inmutó. siguieron caminado sus vidas.

pienso que a veces, la gente y especialmente de la capital federal no se detiene a ver la belleza que la vida les ofrece. aunque sea la niñez aprendiendo algo o el planificado, conspirativo y temible vuelo de las palomas. me pregunto por que será....

jueves, 4 de junio de 2009

TE QUEREMOS VIEGAS, TE QUEREMOS!!!!

Realmente, la noticia de la enfermedad de la profesora Susana Viegas nos dejó sin aliento a varios. No nos explicamos como una persona tan buena este padeciendo una enfermedad que han padecido los hijos de puta mas grandes.
Escribo esto con bronca. Con dolor. No con el alma dolida. Con el alma partida al medio.

Viegas era la profe que no necesitaba que vos te acerques para saber que algo te hacia sentir mal. Era ella quein se acercaba y te preguntaba con una sonrisa si estabas bien, porque te veia raro. Sus clases no eran clases en el montón. Eran "las clases". Cada texto que nos hacia leer, ella le imprimia una enseñanza de vida. Una especie de prediccion sobre lo que nos podía llegar a pasar en la vida. Que de hecho, muchas se cumplieron.

Hoy Viegas pasa horas malas. Tal vez, sus ultimas. Nosotros, un grupo de mas de 160 ex alumnos, compañeros de trabajo y amigos, no encontramos una explicacion razonable y convincente en cuanto a lo que pasa. Ella, quien nos decia de jamas bajar los brazos, parece haberse rendido ante esta batalla.

No nos explicamos. No nos consolamos. No nos conformamos. No lo soportamos. Rezamos por el milagro. Rezamos para que ella encuentra las fuerzas que le mandamos desde nuestros corazones. Pedimos para queienes en lo alto estan, no la hagan sufrir si es que ella esta destinada a pasar a la vida de la fama. No somos nosotros quienes dicen quien merece sufrir y quien no. Solo somos testigos de lo buena persona que ella es y de lo importante que fue, es y será para nosotros.


Podria contarles de las sobervias clases que nos daba, de todos los consejos que derramaba. Tenia que contar esto. Y, como la araña es el enemigo natural de los mosquitos, a veces los alumnos los son de los profesores, me parecia injusto no contar todo el cariño y afecto que le tenemos a Viegas ....

Solo me queda gritar a los 4 vientos la suplica de todos: FUERZA VIEGAS!!!!!!!

lunes, 25 de mayo de 2009

NO VOY EN AVION, EN TREN ES MEJOR!!!!

Mas fotos de trenes!!!!

En la cabina de la 914 en Laboulaye



Monumento al descarrilamiento...Autor: ALL


La 914 en Daract ya volviendo a Retiro



Señor desacarrilamiento en Curapaligüe a manos de ALL


La 914 arrastrando a una RSD 35 en General Soler, Cordoba